El otro día vi en un puesto del mercado de Ventas, concretamente en Frutas Pedrín, unas hortalizas que me sorprendieron. Son estas:
Se trata de un tipo de berenjenas muy largas y finas, color violeta, exactamente como las de la foto. El frutero me dijo que eran ricas y muy apropiadas como guarnición, así que compré dos para probarlas.
Tal como me dijo, las partí en trozos, como si se tratara de chistorra (es un decir), partí los trozos por la mitad e hice una especie de bocadillos, metiendo dentro unos trocitos de queso que me habían sobrado de la receta anterior. Junté las mitades con un palillo y las freí después de sumergirlas en una masa tipo tempura, hecha con harina, una pizca de sal y cerveza muy fría.
No tengo la foto del plato terminado, la pondré la próxima vez, pero el resultado es sorprendente por lo tiernas y sabrosas que son.
Buscando una foto me he enterado de que son berenjenas chinas, ¡qué cosas! Pero es la variedad, creo que se cultivan en Almería y también en Extremadura.
Merece la pena probarlas, a pesar de su aspecto extraterrestre.
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lunes, 16 de septiembre de 2013
Pollo frito con sésamo
Una receta sencilla y vistosa, para hacer algo más apetitosos los socorridos filetes de pechuga de pollo.Ingredientes
Una pechuga de pollo en filetes
Un huevo
Zumo de limón
Un ajo
Unas lonchas finas del queso que se prefiera
Pan rallado
Sésamo
Aceite para freír
Sal y pimienta
Batir el huevo, añadirle el ajo entero después de darle un golpe y un poco de zumo de limón.
Salpimentar los filetes de pollo y dejarlos un rato en el huevo.
Montar unos libritos poniendo una loncha de queso entre dos filetes. Partirlos en dos o tres trozos, para manejarlos mejor, y sujetarlos con un palillo.
Mezclar el pan rallado con el sésamo y rebozar con esta mezcla los libritos. Antes es mejor volver a pasarlos por el huevo para que queden bien impregnados y se pegue mejor el pan rallado.
Freirlos en aceite abundante, procurando mantener una temperatura media, para que no se arrebaten. Es mejor freírlos en una sartén pequeña para no desperdiciar demasiado aceite, ya que las semillas de sésamo se desprenden y se ensucia bastante.
Cuando estén bien dorados y crujientes se sacan y se escurre el exceso de aceite sobre un papel de cocina.
viernes, 2 de noviembre de 2012
Sopa de cebolla gratinada
Para dar buen uso al caldo os propongo esta sopa sopa sabrosa y reconfortante, ideal para los días fríos. Nos hemos
permitido una variación en este plato clásico de la cocina francesa: en lugar
de utilizar queso gruyer o emmental para gratinar, le ponemos parmesano o manchego
recién rallado.
Para 6 personas
Litro y medio de buen caldo de caldo desengrasado
1 kg de cebollas
50 gr de mantequilla
Una cucharada de harina
100 gr (o más) de queso parmesano o manchego semi curado recién
rallado
Unas rebanadas finas de pan del día anterior
Sal, pimienta
Pelar las cebollas y partirlas finamente en juliana. Poner a
calentar la mantequilla en una olla con un poco de aceite para que no se queme, añadir la cebolla y sofreírla despacio hasta que quede muy pochada.
Espolvorear la harina sobre la cebolla, tostarla dando unas vueltas y añadir el caldo y unos
granos de pimienta. Dejar que hierva hasta que la cebolla esté casi deshecha y
rectificar de sal. Si se hace en la olla a presión, esta operación no llevará
más de media hora.
A mí me gusta dejar la cebolla tal cual, pero si hay
comensales melindrosos o niños que vayan a poner pegas, se puede triturar el
caldo con la batidora o pasarlo por un chino o pasa purés, para que quede más uniforme.
Esta parte se puede preparar con antelación, incluso de un
día para otro.
Cuando se vaya a servir la sopa, poner a calentar el caldo, encender el horno y colocar sobre la bandeja cazuelitas o boles refractarios
individuales. Hacer rebanadas finas de pan,
tostarlas (mejor en el horno para poder hacerlas todas a la vez) y
distribuirlas en las cazuelitas. Echar el caldo caliente sobre el pan, y
espolvorear encima de cada ración el queso rallado. Gratinar unos minutos en el horno y servir
inmediatamente.
Esta sopa es muy apropiada para Navidad y celebraciones en
general, porque conserva tanto el calor que los comensales atacan el vino para
refrescarse un poco. En un momento, entre los vapores del vino y el calor y
sustancia de la sopa, todo el mundo está con los mofletes colorados y riendo por
cualquier cosa, lo que garantiza el éxito de la reunión.
jueves, 19 de julio de 2012
Pollo al queso
Os propongo una manera de preparar el pollo tan sencilla
como vistosa. Procede de un libro de cocina francesa, publicado hace más de
veinte años por Editorial Anaya. La receta original utiliza queso comté, un
queso francés de vaca similar al gruyère. No es difícil de encontrar,
pero yo lo sustituyo por un buen queso manchego semi curado que da un resultado muy
sabroso y españoliza el plato.
Ingredientes
Un pollo partido en 12 trozos o 12 contramuslos
Una cucharada de aceite de oliva
Un vaso de vino blanco seco
Una cucharada generosa (o más) de mostaza de Dijon
100 gr (o más) de queso manchego semi curado recién rallado
Sal, pimienta
Salpimentar el pollo y dorarlo en una sartén amplia con una
cucharada de aceite, a fuego vivo. Una vez que esté dorado, pasar los trozos a
una fuente de horno de tamaño adecuado para que quepan todos en una sola capa
pero no sobre demasiado espacio.
Mientras se refríe el pollo, encender el horno y calentarlo
a 250º, más o menos, diluir la mostaza en el vino y rallar el queso.
Tirar la mayor parte de la grasa que haya quedado en la sartén
y echar en ella el vino mezclado con la mostaza. Dejar que
de un breve hervor, rebañando el fondo para rescatar la sustancia del pollo. Echar
este líquido sobre el pollo y meter la fuente al horno.
Dejar que se ase el pollo 15 minutos, dar la vuelta a las
tajadas, para que se tueste bien por todas partes y dejarlo otros 15 minutos. Espolvorear
el queso, de manera que quede bien cubierto y volver a meterlo a horno otros 15
minutos para que termine de hacerse y se gratine por encima. En 45 minutos el
plato estará listo para sacarlo a la mesa.
Queda con muy buen aspecto y suele tener un éxito
extraordinario.
Como acompañamiento os sugiero unas patatas fritas o un poco
de ensalada.
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